En la historia de la Copa Mundial de Rugby nunca se esperó tanto el comienzo de la misma, ya que como si fuera una final anticipada, el dueño de casa, Francia, enfrentará al 3 veces ganador de la corona, Nueva Zelanda, en lo que será la 10ma. edición de la RWC.

Luego de su esquivo debut en el arranque de la Rugby World Cup 2007 ante Argentina, Les Bleus buscarán torcer el rumbo de la historia en su segundo mundial como país organizador.

En el historial entre ambos en la Rugby World Cup hay siete enfrentamientos de los cuales dos son para destacar, como lo fueron en 1987 y 2011. Francia sabe la importancia que implica salir vencedor ante el poderío de los All Blacks en un primer partido de la fase de grupos e intentará lograr ese valioso objetivo.

Será el octavo enfrentamiento entre el equipo de Galthié y el de Foster en una RWC. Y como partido inaugural se podría decir que no existe mejor oportunidad para disfrutar del rugby de más alto nivel, entre dos potencias que ya han demostrado que son un verdadero clásico a pesar de habitar en distintos hemisferios. Pero, ¿siempre se dan esta clase de partidos en una ceremonia de apertura? Acompañanos a desandar el camino de cómo impactaron los partidos que le corrieron el telón a cada Copa del Mundo de Rugby.

Kirwan le dio vida a la RWC  

Previo al partido inaugural de la primera Rugby World Cup disputada en Nueva Zelanda en 1987, nadie sabía de la magnitud que podía tener el partido que abre el torneo y cómo podía repercutir en el envión de aquellos equipos que iniciaban la excursión mundialista.

Seguramente se sintió una atmósfera de mucha emoción cuando los 16 países involucrados empezaron a competir en  el primer mundial que tuvo su kick-off en Auckland hace 36 años. Pero también es cierto que en aquellos momentos, la preparación y la puesta en escena distaban mucho de la evolución y la fiesta que se vive hoy en una Rugby World Cup.

Pero aquel try de John Kirwan a Italia, en el segundo tiempo, con una corrida maratónica desde su propio campo, puso al rugby en el centro de la escena mundial y todos hablaban del deporte de pelota ovalada. La Rugby World Cup estaba naciendo y llegaba para quedarse. Aquel 22 de mayo, la victoria de los All Blacks por 70 a 6 quedará guardada para siempre.

Aquel jueves de 1991

Quizás para algunos fue raro el hecho de que la Copa Mundial de Rugby disputada en el Reino Unido tuviera su puntapié inicial un jueves por la tarde. Pero nada tuvo que ver con el trámite de un encuentro muy parejo, con emociones de un lado y del otro. La nota de aquella jornada la dio el try de Michael Jones para que Nueva Zelanda, defensor de la corona, venciera a Inglaterra por 18 a 12. Para el XV de la Rosa, Jon Webb aportó tres penales sumado a un drop de Rob Andrew; mientras que el resto de los tantos del ganador fueron a través del pie de Grant Fox con 14 puntos gracias a cuatro penales y una conversión.

Camino a la gloria 

El partido inaugural de la RWC 1995 fue por demás atractivo. El anfitrión, Sudáfrica, con todo el contexto histórico que representaba a nivel mundial, enfrentaba a los Wallabies que llegaban como campeones de la Copa Mundial de Rugby de 1991. Los Springboks, en una muestra de carácter y temperamento, se hicieron fuertes en su tierra y lograron un importante triunfo por 27 a 18.

A partir de allí, Sudáfrica que organizaba por primera vez una RWC, consiguió un envión para llegar a la cima mundial. “Fuera de nuestro país nadie confiaba ni esperaba absolutamente nada de nosotros, pero el factor positivo y el trabajo del entrenador Kitch Christie nos permitió creer que podíamos. Lo confirmamos en el debut dominando a los Wallabies lo que sirvió de un empujón enorme camino a la gloria”, dijo el centro de los Boks de aquel entonces, Japie Mulder.

En una recordada final, los Springboks derrotaron a los All Blacks en tiempo extra y se convirtieron en campeones de la RWC en su primera participación en la misma.

Los Pumas aparecen en el centro de la escena mundial  

Desde 1999 hasta el 2007, Argentina fue partícipe de los partidos inaugurales de 3 Rugby World Cup con suertes dispares: derrota ante Gales por por 23 a 18 (RWC 1999), caída ante Australia por 24 a 8 (RWC 2003) y la inolvidable victoria ante Francia por 17 a 12 (RWC 2007). 

Sin duda que el resonante triunfo de Los Pumas ante Les Bleus fue el más sorpresivo de todos y le permitió al país sudamericano ingresar al Super Rugby y al Rugby Championship.

El wing Diego Albanese opina que la campaña de Argentina en la Copa Mundial de Rugby del 2007 , con las dos victorias ante Francia, tuvo su nacimiento y evolución en Cardiff en la Rugby World Cup 1999: “Cuando debutamos ante los XV del Dragón en el Millennium Stadium, fue la primera vez que yo jugaba en un estadio lleno con un marco estremecedor. Ahí nos empezamos a acostumbrar a jugar a ese nivel. Antes de esta RWC teníamos solamente tres jugadores profesionales y después de la misma, casi la mitad del plantel se fue a jugar a clubes de Europa.”

Habiendo ganado solamente un partido en sus tres primeras RWC, Los Pumas comenzaron a escalar a nivel mundial. Después de la derrota con Gales en la Copa Mundial de Rugby de 1999, venció a Samoa, Japón y consiguió la famosa victoria ante Irlanda en los playoffs de cuartos de final: “Todo el mundo del rugby hablaba de ese partido donde tuve la suerte de apoyar aquel try inolvidable. Pero faltaba la conversión de Gonzalo Quesada desde la bandera y los siete minutos finales, donde defendimos como nunca jamás vi en la vida. Eso es lo que más me llamó la atención.”

Argentina tuvo su paso hacia atrás en la RWC 2003, donde justamente perdió ante los XV del Trébol que tuvieron su revancha. Pero aquel lamento duro poco, ya que volvió a estar en las luces de propios y extraños en la Rugby World Cup 2007 en una campaña brillante que culminó con el Bronce para Los Pumas. En aquel encuentro inaugural, Felipe Contepomi, elegido como jugador del partido, anotó 4 penales, sumado al try de Ignacio Corletto. Fue la noche de la grata aparición de un joven Juan Martín Hernández que deslumbró a todo el público presente con su magia.

Partidos más predecibles

En términos de destacar lo que sucedió en las tres Rugby World Cup siguientes, no hay mucho que decir. Nueva Zelanda venció a Tonga 41 a 10 (RWC 2011), Inglaterra a Fiji 35 a 11 (RWC 2015) y Japón a Rusia 30 a 10 (RWC 2019).

Mientras los All Blacks tuvieron un trampolín ante los Ikale Tahi para volver a ser campeones después de 24 años, los Brave Blossoms clasificaron a los cuartos de final por primera vez en su historia, con una victoria ante los Boks incluída en la fase de grupos. 

Por su parte, para Inglaterra el triunfo ante los Flying Fijians fue a parar a la papelera de reciclaje. Luego cayó ante Gales y Australia, para terminar la fase inicial con victoria ante Uruguay, siendo la primera selección en quedar eliminada en la zona de grupos como organizador de una Copa Mundial de Rugby.

Lo que está claro es que una victoria de Francia ante Nueva Zelanda el próximo viernes puede darle ese envión y confianza al elenco local para empezar a construir un camino que lo deposite por primera vez como campeón de una Rugby World Cup en su historia.