Si alguna vez Chile estuvo listo para una serie que podría ponerlos por primera vez en una Rugby World Cup, el momento tiene que ser ahora.

Los Cóndores chilenos enfrentarán a las Águilas de Estados Unidos en Santiago este sábado y en Denver el siguiente sábado;el ganador de la serie clasificará en el Grupo D con Inglaterra, Japón, los Pumas argentinos y Samoa.

Escocia visitó la capital chilena en lo que fue un partido clave para que el equipo local ultimara su preparación. La derrota por 45-5 ante Escocia A fue una curva de aprendizaje para Chile; todas lecciones positivas, dice el capitán Martín Sigren.

Mirando desde la grada al estar finalizando su recuperación de una lesión muscular, el ala de 26 años explicó: “Los escoceses eran de un nivel superior al nuestro, lo que nos obligaba a jugar a un ritmo más rápido; sin embargo, fue una clase muy buena para nosotros”.

Superados en la primera mitad, la segunda mostró a un equipo chileno dispuesto a tomar protagonismo.

“Logramos jugar durante el segundo tiempo a una velocidad e intensidad que no conocíamos. Es motivador saber que podemos jugar a ese nivel”.

Reconociendo que "todos sus tries provinieron de errores no forzados, ajustar los detalles será crucial".

Entrando en los últimos minutos, Escocia estaba ganando 33-5, con el try de Chile viniendo del ala Santiago Edwards, quien reemplazó a un Sigren que ya está recuperado y listo para Estados Unidos.

“La segunda mitad hubiera terminado 7-5 si Escocia no apoyaba dos tries en los últimos dos minutos. El marcador tal vez no reflejó lo que fue el partido”.

Este partido siempre iba a ser una importante parte de la preparación chilena de cara al desafío más grande: la clasificación para la RWC frente a Estados Unidos.

En ese sentido, vino muy bien y le permitió al equipo jugar frente a una gran multitud; las 10 mil entradas puestas a la venta en el Estadio Santa Laura se agotaron. Con suerte, el gobierno permitirá una mayor audiencia cuando reciban a los Eagles.

“Nos gustó el nuevo estadio. El público está muy cerca”, añade el capitán. “Ojalá puede estar lleno”.

Preparación

Chile ciertamente no está tomando la serie a la ligera. Nunca han estado tan cerca del escenario más grande del rugby y lo saben.

El entrenador en jefe Pablo Lemoine jugó en los mundiales de 1999 y 2003 y llevó a Uruguay a Inglaterra en 2015. El haber estado allí, hecho eso, le ha permitido planificar sabiamente.

La mayoría de los jugadores del plantel fueron finalistas en la Superliga Americana de Rugby con el Selknam.

“Perder esa final fue muy duro”, recuerda Sigrén. “Sin embargo, en general, fue un buen torneo que disfrutamos mucho. Aprendimos a estar más relajados, disfrutar en el campo, disfrutar el momento”.

“Eso viene con la experiencia y hemos aprendido a controlar y disfrutar la presión”.

Al inicio de la temporada, una visita al Cajón del Maipo, una quebrada en la zona central de Chile, fue un gran ejercicio de unión para el equipo.

“Nos abrimos como personas y equipo, conociendo cuáles son nuestros sueños y metas individuales. Ayudó enormemente”.

Al finalizar la SLAR, y luego de un puñado de días de descanso, ahora como Chile, los jugadores partieron nuevamente para un campamento de dos semanas, llevándolos primero a Antofagasta, para trabajar en la recién creada Academia de Alto Rendimiento en esta ciudad costera del norte y luego a Calama, una ciudad minera, 2.300 metros en los Andes, en el desierto de Atacama.

“El partido de vuelta contra Estados Unidos es en Denver, a 1.600 metros de altitud. Haber entrenado allí será de gran ayuda, nos permitirá entender mejor lo que sucede con el cuerpo en altura”.

Con unos días para el, posiblemente, su partido más importante, ¿cómo está el equipo?

“Estamos en un buen lugar, trabajando en los detalles que creemos que marcarán la diferencia. Ahora tenemos muchas más armas para lidiar con un partido de alta presión como este”.

Con su plantel completo disponible, Chile intentará unirse a Argentina y Uruguay, en Francia 2023.

Poder jugar contra Japón en Toulouse el 10 de septiembre, Samoa en Burdeos seis días después, Inglaterra en Lille el 23 y redondear su torneo contra Argentina en el Stade de la Beujoire, Nantes, iniciaría una revolución en el deporte chileno, y mucho más, en el rugby.

Esa presión está sobre los hombros del equipo y de su joven capitán, que han aprendido a manejarla.

La historia está apilada del lado de las Águilas de Estados Unidos, pero también lo estaba la de Canadá y Chile pasó por ese obstáculo.

“Serán partidos muy duros; estamos listos y lo daremos todo”, concluye Sigrén.

Foto: Gaspafotos / SLAR