Como es habitual, Nigel Owens escuchará el himno galés ‘Mor Fawr Wyt Ti’ antes del que será su test número 100 como referí cuando controle en Stade de France el encuentro entre Francia e Italia en la tercera ronda de la Autumn Nations Cup.

Ya es el referí con más caps en la historia - rompiendo el record de Jonathan Kaplan de 70 partidos en junio 2016 - y llegará a las tres cifras a casi 18 años después de su debut internacional.

Su longevidad en el rugby llega tras mucho trabajo por ser el mejor, tanto refereando a Pencoed RFC U12s o la final de Rugby World Cup 2015, aplicando las reglas consistentemente, con alegría y humor, haciendo que se destacara.

El rugby galés acaba de celebrar que Alun Wyn Jones fue el primero en jugar 150 tests, George North superando a Michael Hooper como el jugador más joven en llegar a 100 tests.

Y ahora el honor que Owens nunca buscó.

“Al referear uno no piensa en estos logros. No buscaba superar a Jonathan Kaplan como el referí con más caps, pero algo que te llena de orgullo," le dijo a World Rugby.

“Llegar a 100 es muy parecido. Siendo honesto, no puedo decir que no me interesan los números porque es algo que recordaré siempre."

“Con la excelencia que hay en los referís, algunos muy jóvenes, creo que varios en años venideros, llegarán a los 100 caps."

Cada minuto

Owens, cumplirá 50 años en junio, dice que siente lo mismo que en febrero de 2003 cuando dirigió su primer test, Portugal v Georgia en Lisboa.

“Sigo amando el rugby, me sigue emocionando como en ese primer test. Disfruto y amo cada minuto; espero seguir estando a la altura que pretende World Rugby de mi," le comentó a Sean Maloney en el podcast de World Rugby Between the Lines.

“Me gusta seguir la semana previa lo que se dice en la prensa del partido que dirijo, pero lo hago con la mente abierta y no afecta mi preparación ni lo que creo que el partido será ya que me gusta refrenar sin pre conceptos."

“Al acercarse el partido comienzan las mariposas en el estómago, pero no me pongo nervioso, es más las ganas de jugar que el nerviosismo lo que me preocupa."

“El día de partido, la gente ingresando, el ambiente en el estadio cuando precalientas, el vestuario, hablar con tu equipo. Siempre escucho música, siempre las mismas canciones, sobre todo siempre escucho ‘Mor Fawr Wyt Ti’ antes de salir al campo."

“Me gusta mucho también ver salir los equipos del vestuario y saludar a los jugadores y desearnos suerte mutuamente."

“Desde ese momento, los himnos y los 30-40 segundos hasta que comienza el partido, es cuando cae la ficha."

“Soy bastante relajado y nada me preocupa mucho, pero con el inicio, enseguida entro en zona y nada me quita la concentración. El foco está todo en el juego y no importan la gente, el ruido, nada."

“Disfruto los 80 minutos, pero no se siente porque uno está tan enfocado."

“Los jugadores hablan de lo especial que es representar a tu país y escuchar el himno. Es lo mismo para el referí, es un momento muy, muy  especial.”

Momento más importante

Owens es reconocido por todos por su control de la final de Rugby World Cup 2015, uno de los partidos que recuerda con más cariño.

“Las finales son los momentos más importantes de tu carrera y como referí, y de todos los mundiales, fue la mejor final de todas."

“Las finales son a veces decepcionantes, sobre todo de los mundiales, pero en ese partido Nueva Zelanda estaba en su mejor momento y Australia jugó brillantemente; recién se definió en los últimos 10 minutos."

Para llegar a su cuarto Mundial, Owens llevó a cabo un duro régimen de preparación, regresando a un país en el que estuvo por primera vez en 2005.

Si bien ya pensaba en el retiro, disfrutando y en buen estado físico, más el aliento recibido por su gente cercana, hizo que decidiera seguir con la profesión.

“Me dijeron que había tenido un buen partido en la semifinal entre Nueva Zelanda e Inglaterra, que resultó ser probablemente el mejor partido para los espectadores en Japón 2019; obviamente, es por lo que hicieron los jugadores," dijo.

“Amo lo que hago y no podía decir: ya está."

"La gente me decía que estaba cerca de los 100 tests. Otros me decían que me verían en cuatro años. No encontré razón para dejar de referear."

Siendo honesto

Los logros en el referato le aseguran un status entre los referís internacionales, aunque él nunca quiso sentirse diferente. El galés pudo asumir su sexualidad tras un intento fallido de suicidio.

Sus comentarios graciosos son parte de la cultura del rugby, como cuando le comentó a un hooker en una tirada torcida al line, que "hasta yo soy mas recto que eso." 

“No salgo al campo de juego con comentarios graciosos buscando entretener, nunca lo hice, nunca lo haré. Quiero creer que siempre fui respetuoso,”  insiste.

“A los 14 años ya hacía comedia para adultos, por lo que en el campo de juego me muestro como soy. Eso es lo que le digo a referís jóvenes, no traten de ser como Jérôme Garcès, como Wayne Barnes, como yo - sean ustedes mismos".

“Pasé 10 años de mi vida tratando de ser otra persona y casi me cuesta la vida. Desde ese día, que tuve una segunda chance siempre me dije: 'se tú mismo.'"

“Quiero creer que contribuí algo al rugby en todos estos años y estoy muy contento porque, créeme, le debo más al rugby y a su gente que lo que el rugby me debe a mí. Si no fuera por este gran deporte, no podría ser quien soy hoy. El rugby salvo mi vida."

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