Las distancias geográficas aislaron a Argentina durante gran parte del primer siglo de rugby en el país más fuerte de Sudamérica.

La primera visita fue de un Combinado Británico en 1910, para celebrar el centenario de la Revolución de Mayo, fecha icónica en la historia del país. Ese equipo regresaría en 1927 y 1936, tres giras que luego serían reconocidas como parte de la historia de los British & Irish Lions. En 1932, visitaron la región los Junior Springboks.

La siguiente visita internacional fue la primera gira de Francia, liderada por el célebre Guy Basquet. Este viaje iniciaba una relación con el rugby francés que lleva ya 52 capítulos, 37 de los cuales fueron triunfos europeos.

Francia, que contrario a otros países siempre otorgó caps en sus partidos ante Argentina, regresó al país en 1960, 1974 y 1977, mientras que Los Pumas viajaron por primera vez a ese país en 1975.

Los primeros trece partidos fueron claros triunfos franceses mientras que el cierre del viaje en 1977, en actuaciones inolvidables del fantástico Hugo Porta y el fullback Jean-Michel Aguirre, con seis penales cada uno, sellaron el primer empate 18-18.

La década del ’80 comenzó con mucha actividad para el rugby argentino. Fiji cayó en una serie en Buenos Aires, la Inglaterra de Bill Beaumont regresó con la serie empatada y por primera vez, Los Pumas ganaban un test en el extranjero, al derrotar a Australia 18 a 3 en Brisbane.

Entre 1980 y 1984, los Springboks fueron rivales de Sudamérica XV, equipo que en realidad enmascaraba a Los Pumas que así evitaban los boicots a Sudáfrica. En 1982, en otra tarde magistral en que Porta, miembro del World Rugby Hall of Fame, aportó los 21 puntos de su equipo, los Jaguares (todos argentinos) le ganaron a los Springboks 21 a 12 en Bloemfontein.

Regreso a casa

Los Pumas no jugaban un test-match en Argentina desde 1981 cuando derrotaron a Canadá. Por ello, la gira de Francia en 1985 era muy anticipada por el público y por un equipo que tenía varios jugadores que no habían jugado con Los Pumas aún en el país.

Fueron siete partidos en el país, más parada previa en Río de Janeiro y posterior en Montevideo, para un equipo que llegaba con todas sus estrellas buscando recuperarse de un Cinco Naciones en el que había terminado invicto, pero segundo a partir de los empates ante Inglaterra e Irlanda.

Conducidos por Jaques Foroux y liderados por el hooker Philippe Dintrans, el plantel contaba con los futuros miembros del World Rugby Hall of Fame Serge Blanco y Philippe Sella, el pilar cantante Pierre Dospital y el duro ala Eric Champ.

Habiendo ganado sus primeros cinco partidos, y en el regreso de Los Pumas al mítico Ferro Carril Oeste, 30 mil personas explotaron un estadio que tenía menos capacidad.

“Francia era el país que nos medía para ver en que nivel estábamos,” recordó el segunda línea Eliseo Branca sobre aquel partido en el programa Leyendas del Rugby. “Hablar de los ochenta es recordar haber puesto a nuestro país en los primeros lugares del mundo.”

“Éramos un equipo que te peleaba en toda la cancha,” dijo. 

Comienzo difícil

Esto fue literal. Tras una provocación en el angosto túnel cercano a los camarines antes de salir a la cancha, generó un comienzo violento, parte de un rugby que ya no existe. Olvidándose del balón en el aire, hubo intercambio de golpes que, en cierta medida, calmó el arranque.

“Ellos nos tenían mucha bronca, somos dos equipos latinos,” agregó Branca, que jugó 39 veces para Los Pumas entre 1976 y 1990. “Entramos medios nerviosos y nadie fue a buscar la pelota.”

Por el lado francés, la rivalidad ya era importante. Así lo recordó Sella. “Jugué once veces contra Argentina. Era un verdadero clásico, con una rivalidad como con Inglaterra. Éramos dos equipos latinos, con jugadores que logran comprenderse.”

Argentina golpeó primero, dos veces. De un scrum en cinco yardas arrojado por Francia, el ímpetu de Los Pumas les valió un celebrado try. El pack argentino contaba con leyendas como Jorge Allen y Tomás Petersen, Branca y Milano en la segunda línea, el hooker era Alejandro Cubelli - padre del actual Puma Tomás - y los pilares FernandoMorel y Diego Cash. Todos tuvieron largas e ilustres carreras.

Pocos minutos más tarde, Porta, que previamente había logrado un drop y la conversión, pateó una pelota alta que, ante la molestia del wing debutante Juan Lanza, el también wing Jean-Baptiste Lafond no pudo asegurar. Primero al balón suelto, el centro Fabián Turnes apoyó el segundo try.

Si bien Francia respondería con dos tries propios, Blanco y Lafond, uno convertido y dos penales del apertura Jean Patrick Lescarboura, fueron los tres penales de Hugo Porta, dos sobre el final cuando el partido estaba 18 a 16, los que le dieron el triunfo a Los Pumas.

Ese mismo año, el semanario Midi-Olympique eligió a Porta como el mejor jugador del mundo. En homenaje a ese triunfo y a su carrera que se estiraría entre 1971 y 1990, Porta fue elegido el deportista del año en su país.

Aquel 22 de junio de 1985 quedó como fecha histórica del rugby argentino por el significado de un triunfo que había tardado 36 años en concretarse.

La revancha, una semana más tarde, fue triunfo francés (23-15) que no se podía permitir regresar a su país con dos derrotas.

Foto: El Gráfico