El triunfo 29 a 21 del club argentino Banco Nación ante el seleccionado de Inglaterra marcó el fin de una era en la que los representativos nacionales podían enfrentar, y ganarle, a equipos plagados de estrellas.

Exactamente hace 30 años, hoy 14 de julio, en el estadio de Vélez Sarsfield de Buenos Aires, el mítico Hugo Porta, miembro del World Rugby Hall of Fame, y un joven Will Carling encabezaban a sus dos equipos para el comienzo de una gira de siete partidos del combinado inglés por el país más fuerte del rugby sudamericano.

Porta, a dos meses de cumplir 38 años, había dejado el seleccionado argentino a finales de 1987 tras una carrera que rebalsaba gloria. Su club, con él como líder, había sido campeón – compartido con Alumni – el año anterior en el rugby de Buenos Aires y, tal era la costumbre, enfrentaría al equipo internacional que visitaba el país al año siguiente.

Aquel Banco Nación había producido además de Porta dos jugadores de enorme calidad en el medioscrum Fabio Gómez y el centro Fabián Turnes (ambos jugaron en el seleccionado nacional) y muchos más que encajaban perfecto para el juego que hacía ese equipo.

Más allá de las individualidades, ‘Banco’ hacía un rugby impensado para la época, moviendo el balón, aprovechando espacios, con pases en el contacto, sorprendiendo constantemente con una continuidad y estado físico y atlético innovador. Ese rugby se volvería a ver en los inicios del Súper Rugby.

En ese contexto, Porta era el gran conductor – como lo había sido de Los Pumas – de una orquesta que jugaba a lo que él dirigía a la perfección.

Inglaterra, fresco de una dolorosa derrota ante Escocia que le negó el Grand Slam en Edimburgo unos meses antes, tenía en su equipo para el debut en la gira además de Carling, a jugadores como Brian Moore, Victor Ubogu, Mick Skinner, Andy Robinson, el medioscrum Richard Hill y Nigel Helsop. En esta gira haría su debut internacional el futuro miembro del World Rugby Hall of Fame Jason Leonard en la serie empatada con Los Pumas uno a uno.

Atrevidos

Obviamente, el equipo inglés nunca esperó el juego atrevido del equipo rival que en un par de ocasiones abrió juego desde su propio ingoal.

Siempre estuvo arriba en el marcador, yéndose al descanso liderando 12 a 4. Hubo dos tries de Banco Nación – uno de su medioscrum Gómez después de un scrum en franco avance, y otro de su wing Claudio Gentile. Porta, con su inigualable pie, aportó 21 puntos (cinco penales y dos drops).

El gran héroe de la tarde fue el entonces ex capitán de Los Pumas, que jugando para su club, concretaba un hecho poco común en el rugby internacional, derrotar a un seleccionado internacional.

“Haberles ganado con el club fue una cosa increíble, porque tener esa posibilidad con la gente que convivís todo el año, con quienes te unen los mismos valores, fue un logro que está en mi carrera deportiva como el hito más importante,” dijo recientemente en una entrevista publicada en el sitio Rugby Champagne.

“Lo más positivo que tuvo esa victoria, fue dejar el mensaje que no importa cuál sea tu origen, si vos estás convencido de algo, y los que están con vos están convencidos de lo mismo, se puede llegar a cualquier lado.”

Cuando faltaban pocos minutos y con el partido definido, Gómez ya lloraba de emoción, según cuentan los relatos de la época.

El festejo del partido tuvo, como era de esperar, a Hugo Porta en andas, recibiendo el cariño de su club y del rugby.

Foto: Colección Rugby Champagne