Francois Pienaar representa el capitán ideal.

En el prólogo de la autobiografía de Pienaar, Rainbow Warrior, Nelson Mandela, escribió: “Entre los líderes deportivos, Francois Pienaar sobresale. Fue bajo su liderazgo inspirador que el rugby, un deporte previamente asociado con un sector de nuestra población y una marca particular de la política, se convirtió en el orgullo de un país. Fue un faro en nuestro proceso de construcción nacional y por siempre será el capitán del equipo que ganó el Mundial 1995."

En cuanto a señales de apoyo, difícil conseguir una más importante en un libro. No obstante, recibió más reconocimiento en 2011 cuando el carismático ala fue incluido en el World Rugby Hall of Fame. Cuatro años más tarde, se sumó a ese prestigioso grupo el mismo Mandela.

Súper Seis

La casaca número seis que utilizó Pienaar el día que derrotó a los All Blacks 15 a 12 en la primera final que fue a tiempos suplementarios está exhibida en el Hall of Fame en la ciudad inglesa de Rugby, lugar de nacimiento de nuestro deporte.

“Estoy tan orgulloso de esa casaca; fue muy especial que me la pidan para exhibirla," contó Pienaar en una entrevista con World Rugby. “

"Fue el momento mas loco que cualquier deportista pueda vivir; ganar un Mundial. Es especial, muy especial; haberlo hecho en Sudáfrica y con Nelson Mandela parado al lado mío y usando mi casaca número seis es súper especial para mí."

La imagen de Mandela entregando el trofeo a Pienaar, ambos con la misma casaca, es realmente icónica. Lo que no muestra es el efecto que tuvo en el equipo su presencia minutos antes del comienzo del partido, en las entrañas del Ellis Park.

“Ver a Mandela ingresar al vestuario, con el Springbok en su corazón, fue muy loco," dice Pienaar. "Podría haber sido negativo porque el equipo estaba muy emocionado. Cuando salió del vestuario vi que tenían el número seis...y yo tenía que bajar la ansiedad de mis compañeros que estaban listos a pasar a través de paredes."

La final de RWC 1995 estará en vivo por streaming en el Facebook oficial de Rugby World Cup y en el canal de World Rugby en YouTube a las 19:00 BST.

La pared que no se pudo pasar fue la que construyeron los Springboks para frenar a Jonah Lomu, el potente All Black que había aniquilado a todas las defensas en el torneo.

La táctica funcionó, permitiéndole a Joel Stransky aportar 15 puntos con su pie, tres más que los de su rival directo Andrew Mehrtens.

Sudáfrica había reingresado al rugby internacional en 1992 y en su primer mundial se convertía en campeón.

El jugador más afortunado

“1995 fue la experiencia más increíble que un jugador pueda tener," dice Pienaar, aún conmovido por su logro.

“Siempre digo que creo haber sido el jugador más afortunado de la historia, estando en el lugar correcto en el momento indicado. Sudáfrica, saliendo del apartheid, el primer torneo en casa. Era la primera oportunidad de invitar al mundo a Sudáfrica y yo tuve la suerte de ser el capitán del equipo."

“Fue un recorrido increíble; del debut contra el defensor del título Australia y su gran equipo, a la final. La final fue épica, intensa y se definió en tiempo extra con ese drop de Joel, metiéndose en la historia."

“Lo que paso después de la final no supimos comprender," agrega. "Probablemente haya sido mejor, porque saber el significado que tenía ganar hubiera sido una presión demasiado grande para nosotros."

Déjà vu en 2019

La historia se repitió el año pasado cuando Siya Kolisi, el primer negro en ser capitán de los Springboks, siguió los pasos de Pieannar y levantó la Webb Ellis, vestido también con la casaca número seis, con obvious paralelos, con la presencia del presidente sudafricano Cyril Ramaphosa, mostrando su optimismo.

“El llegar al estadio, el President Ramaphosa me dijo: ‘ahora sé que vamos a ganar." Le pregunté: 'Señor Presidente, trajo su casaca número 6?' Me respondió que sí y ahí  ya estaba seguro que ganaríamos."

“Ver esa camiseta número seis recibiendo el trofeo, tras el privilegio que tuvo en 1995, fue emotivo. Y Mr Mandela hubiera estado inmensamente orgulloso del primer capitán negro, de ver a Siya liderando el equipo."

Desempeño fenomenal

Si bien el equipo de Pienaar tuvo que sufrir hasta el último segundo para derrotar a Nueva Zelanda, el equipo de Kolisi en 2019 fue un confortable ganador por 31 a 12 en Japón 2019.

"Jugaron de manera increíble. Estando allí, fue emocionante, no podía contenerme," recuerda Pienaar.

“Fue un muestra fenomenal de rugby en una final; el pack fue increíble y los dos wings apoyaron tries. Me hizo recordar mucho a mi equipo, perdimos a Chester Williams y James Small en el 2019, dos que habían jugado en 1995. Pensar en ellos me emocionó."