El dominio de los All Blacks en el rugby masculino en la última década se podría equiparar con el nivel de las Blacks Ferns durante largo tiempo en el rugby femenino.

Por ello, la derrota ante Irlanda por 17 a 14 cuando ambos equipos se cruzaron en Rugby World Cup 2014 en Francia, el primer triunfo de un equipo irlandés ante un par nacional neozelandés - luego seguirán los M20 y el seleccionado masculino - fue un sock al mundo ovalado.

Este domingo se podrá revivir la historia en Marcoussis, cuando el partido completo se pueda ver por streaming en vivo a través la página oficial de Rugby World Cup en Facebook page y el canal oficial de World Rugby en YouTube a las 16:00 BST.

Favoritas

Las Black Ferns venían de 20 triunfos seguidos en Rugby World Cup desde su derrota ante Estados Unidos en la semifinal de 1991; estaban al frente 8 a 0 tras 26 minutos y todo parecía que el record se estiraría.

El try de Selica Winiata y un penal de Kelly Brazier pusieron al frente a las kiwis, pero con un try convertido de Heather O'Brien, se fueron al descanso perdiendo por una diferencia de un punto.

Brazier estiró a 11-7 con otro penal de Brazier; luego, la wing Alison Miller se anotó en la historia irlandesa con un try clave.

“La pelota le llegó a Niamh Briggs; sabiendo que es capaz de generar situaciones, me puse en juego y en apoyo," dijo la hoy retirada Miller.

“Cuando eventualmente tomó la marca, solo me quedó correr. Venía cansada de haber corrido unos 200 metros en la previa. Me acuerdo pensar que no llegaría por el cansancio."

Miller llegó a apoyar en la bandera aunque Irlanda no pudo retener el liderazgo y pronto Brazier empató en 14 con su tercer penal.

Briggs tuvo una nueva oportunidad de sumar de a tres y no erró. Su penal en el minuto 70 fue muy celebrado por el gran contingente irlandés.

Bajas expectactivas

Irlanda pudo controlar los siguientes minutos para negarle el invicto al equipo defensor del título y llegó a semifinales. La derrota frenó sus esperanzas de un quinto triunfo, quedando fuera de semifinales por primera vez en la historia de RWC.

“No teníamos presión, la presión la tenían ellas; buscaban salir campeonas del mundo así que llegábamos con bajas expectativas. La gente no esperaba que saliéramos de la fase de grupos; nadie fuera del plantel pensaba que podríamos derrotar a Nueva Zelanda," agrega Miller.

“Cuando sonó el silbato final estábamos todas extasiadas por el enorme logro!"