AUCKLAND, 8 de octubre - Una mirada risueña acerca de lo que sucede alrededor de la Rugby World Cup 2011.
Los números
5 – Irlanda intentará por quinta vez ganar un partido de cuartos de final en la Rugby World Cup tras no conseguirlo en 1987, 1991, 1995 y 2003.
25 – El primer partido del sábado entre Irlanda y Gales es el 25º partido de cuartos de final en la historia de la Rugby World Cup.
48 – El número máximo de puntos anotados por un solo equipo en un encuentro de cuartos de final de la Rugby World Cup. Nueva Zelanda venció a Escocia por 48-30 en 1995.
Lo dijo
“Es la primera vez que estoy en Nueva Zelanda y la gente me dice ‘buena suerte’ o ‘espero que les vaya bien’. Creo que somos los favoritos. Parece que le tienen menos cariño a los australianos que a nosotros”.
- El segunda línea de Sudáfrica, Victor Matfield, está entusiasmado con el apoyo local. No obstante, no se engaña acerca de los motivos de su nueva popularidad y confía en que tiene que ver más con el rival al que enfrentarán los Springboks en el partido de cuartos de final del domingo.
¿Las zarigüeyas son populares? En Nueva Zelanda, no.
Las zarigüeyas de Nueva Zelanda pueden sentirse orgullosos de contar con el sello de autenticidad en una tienda de recuerdos de Auckland. Algunos turistas incluso piensan que dichos animales que plagan el país son algo único del lugar.
La dama australiana, Dame Edna Everadge, cuyo saludo particular es “Hola, zarigüeyas”, probablemente afirmaría que la especie es originariamente australiana, lugar en el cual goza de gran afecto y protección. No obstante, no es el caso en el nuevo hogar de la especie, al otro lado del mar de Tasmania.
La zarigüeya se introdujo en Nueva Zelanda en 1837 para establecer una industria. Sin embargo, se adaptó tan bien a su nuevo entorno que la población actual ronda los 70 millones, alrededor de 30 millones por encima de las ovejas.
En Australia, las zarigüeyas deben sobrevivir a los perros salvajes, los incendios y una vegetación menos digestible. En cambio, en Nueva Zelanda no tienen enemigos y la vegetación abunda.
Como resultado, plantean daños graves para el ecosistema, al diezmar los bosques, competir con las aves nativas por la comida y destrozar los jardines.
Kleeberger tiene una cita las tijeras de podar
La barba de Adam Kleeberger, objeto de la atención de los medios en las fases tempranas del torneo, pronto pasará será algo del pasado. El ala canadiense se despedirá de su vello facial por una buena causa. Dos, para ser exactos.
Kleeberger inició la campaña Shear the Beard (Poden la barba) para recaudar fondos a través de los hinchas, que se destinarán a la reconstrucción de la ciudad de Christchurch, tras los terremotos que la sacudieron en apenas unos meses. Con ello, también quiere sumarse a la lucha contra el cáncer en Canadá.
Kleeberger aún se encuentra de vacaciones con su familia en Nueva Zelanda, después de que Canadá quedará eliminado de la RWC de 2011. Sin embargo, no se afeitará la barba en este país ducho en las artes de podar. Regresará a Canadá para tal ocasión, que se celebrará el 17 de octubre en Victoria, Vancouver Island, y el comediante, Rick Mercer, será la mano que corte la barba.
El sitio web para la fundación de Christchurch es: http://donate.rugbycanada.ca/e/Shear_the_Beard
La campaña canadiense contra el cáncer tiene su sitio en: http://mobro.co/SheartheBeard.
Smit el malabarista
Si bien los jugadores de Sudáfrica pueden sentirse nerviosos ante su partido eliminatorio del domingo, ante Australia, no lo demostraron en el captain’s run del sábado.
Mientras Peter de Villiers se sentaba en su habitual lugar, al fondo de la tribuna, el capitán de los Springboks, John Smit, lució sus habilidades futbolísticas cuando mantenía una pelota Gilbert con toques con los pies e incluso con la cabeza.
A ello le siguió un juego de tocata, en el que varios jugadores se divirtieron al correr en conjunto hacia los camarógrafos que estaban sobre el touch, quienes luego los compararon con una estampida de rinocerontes.
Los Wallabies sobreviven la tormenta
El captain’s run de Australia, celebrado el sábado en Wellington, fue con toda probabilidad la sesión de entrenamiento más fría, húmeda y ventosa del torneo.
El viento soplaba en el Porirua Park tan fuerte que varios jugadores optaron por caminar de espaldas. Quade Cooper y James O’Connor se divertían pateando al viento y observando cómo volaba la pelota de vuelta por encima de sus cabezas.
Y Radike Samo casi estableció una nueva marca mundial al patear la pelota al touch sin esfuerzo aparente.
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