Los Baby Blacks se quedaron con el IRB JWC 2010, al derrotar
62-17 a Australia, en la final disputada en el Coloso del Parque de
Rosario. Nueva Zelanda sigue dominando en el IRB Junior World
Championship y nadie puede vencerlo. Cambia el rival en la final,
pero el poderío de los neocelandeces sigue firme.
Desde el arranque chicos de negro demostraron que no sería
fácil que les roben la corona, ya que al minuto abrieron el
marcador con un try que llegó tras una buena corrida del apertura
Tyler Bleyendaal, y luego tras una puntada con los forwards,
pegados al ruck, el que terminó apoyando fue Liam Coltman.
Pasado el primer vendaval negro, Australia tomó la iniciativa
y se acercó a los palos contrarios, donde consiguió un penal que no
desaprovechó y sumó sus primeros tres puntos. Pero poco le duraría
la alegría a los dirigidos por David Nucifora, ya que antes de los
diez minutos Nueva Zelanda ya había marcado su segundo try.
Pese a algunos tibios ataques australianos, el dominio seguía
siendo de los de negro. A los veinte minutos llegó el momento clave
del primer tiempo. Australia estaba cerca del descuento, pero tras
un mal pase, Nueva Zelanda interceptó la pelota y se fue rápido de
contrataque con los forwards metidos como backs. Manteniendo viva
la pelota, jugaron hacia el extremo donde la recibió Telusa Veainu,
que sólo tuvo que ir hasta debajo de los palos y coronar una de las
jugadas más aplaudidas del partido.
Antes del final del primer tiempo, Australia se hizo fuerte
con la pelota y volvió a tener oportunidades para llegar al try,
aunque su rival demostró que no sólo es bueno cuando tiene la
pelota, sino que también tiene poderío en defensa y no le permitió
a los aussies romper su fortaleza física.
En el comienzo de los últimos cuarenta minutos del IRB JWC,
Nueva Zelanda aprovechó para estirar diferencias, primero por los
kicks de Tyler Bleyendaal y un try de Polwart tras un buen trabajo
de fases del pack de forwards.
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Los futuros All Blacks continuaron dando una clase de cómo
jugar al rugby y pocos después lograron una nueva conquista tras
una excelente jugada que comenzó con un line propio, ganado con
excelente claridad, y pasó por toda la línea de los backs hasta que
terminó con el Tyler Bleyendaal en el ingoal de los australianos,
que ya no le encontraba la vuelta al partido.
Los aussies sólo pudieron marcar un try a los 15 y otro a a
los 32 minutos en dos de las pocas desconcentraciones neozelandesas
del partido, cuando ya con muchos cambios, empezaba a hacerse
protagonista del partido.
Este último try despertó a Nueva Zelanda y desde la salida
tras el último try australiano, el wing Veainu por una de las
puntas marcó séptimo try negro.
Pero quedaría una emoción más con los australianos atacando
llegando a las 22 neozelandesas, el propio Veainu interceptó una
pelota y corrió toda la cancha para marcar el último try de la IRB
JWC y puso el 62 - 17 final que coronó a Nueva Zelanda como
tricampeón.