La fecha límite para que los coaches presenten sus listas de 30 hombres para participar en la Copa del Mundo de Rugby 2007 puede haber vencido el martes, pero mientras otros han mantenido una nerviosa espera para ver si lo realizado les alcanza para estar en ella, los jugadores franceses ya sabían su destino desde hace casi dos meses.

Esto es así porque el coach Bernard Laporte reveló su selección al público a mediados de junio cuando Les Bleus regresaron de dos pesadas derrotas en Nueva Zelanda, maximizando el tiempo que tendría de preparación para la Copa del Mundo con este grupo reducido.

En el ínterin la escuadra francesa no ha dejado piedra sin mover en su preparación y desarrollo del espíritu de equipo, sin olvidar cautivar la imaginación de un país amante del rugby, atrayendo enormes multitudes a sus sesiones de entrenamiento.

Inclusive, en los Pirineos franceses que están alrededor de 2.000m sobre el nivel del mar, más de 4.000 aficionados asistieron para observar a la escuadra de Laporte desarrollar sus actividades en las alturas en la villa Font Romeu preparándose para los tres Tests de agosto contra Inglaterra (dos partidos) y Gales.

La unión de la escuadra

“En esta etapa de intenso entrenamiento físico hay dos objetivos”, le dijo el capitán Raphael Ibañez a Total Rugby. “Primero asegurarse que los jugadores estén lo suficientemente fuertes y preparados físicamente para llegar al torneo, y luego la necesidad de construir un equipo, de pulir nuestro espíritu. Esto lleva tiempo, aún si los jugadores se conocieran desde hace mucho tiempo, necesitamos tiempo para estar juntos y crear el equipo”.

Ese espíritu será crucial cuando Les Bleus lleven sobre sus hombros los sueños de una nación entera que desea ver a Francia suceder a Inglaterra como campeón mundial, sacando la máxima ventaja de ser locales en un torneo en el que sólo en 1999 el anfitrión Gales no logró alcanzar por lo menos las semifinales.

“Somos muy afortunados de poder estar juntos el grupo de los 30”, admitió Damien Traille. “Somos sorprendentemente afortunados de poder representar los colores franceses en esta Copa del Mundo, tan importante para nosotros. Es una Copa del Mundo que se desarrolla en Francia, probablemente la única que haya y en la única que juguemos, de modo que por eso debemos hacer lo máximo y dar todo para ganar la Copa”.

Ibañez, Traille y el resto de la escuadra felices firman autógrafos para los aficionados presentes, algunos de los cuales han venido de lugares tan lejanos como Toulouse, a más de 400 kilómetros de distancia, antes de largarse al largo camino de lo que esperan sea la gloria en la Copa del Mundo en París el 20 de octubre.

Entusiasmo francés

La primera parada fue Twickenham el último fin de semana para enfrentar a un equipo inglés alentado por una resonante victoria por 62-5 sobre Gales siete días atrás, pero los tries de Fabien Pelous – igualando el record de jugar 111º Tests para Francia – y Sebastien Chabal le permitieron a Les Bleus alzarse con la victoria por 21-15 para el deleite de Ibañez.

“Después de cinco o seis semanas de duros entrenamientos la pregunta era si estaríamos lo suficientemente vigorosos para disputar un partido de rugby, pero vinimos a Twickenham y ganamos este partido preparatorio, lo que significa mucho para el equipo”, admitió Ibañez.

Los dos rivales se volverán a ver del otro lado del Canal para el segundo acto, este fin de semana, e Ibañez predice una calurosa bienvenida para los aficionados visitantes a medida que la fiebre del rugby sigue en aumento en Marsella cuando sólo faltan 22 días para el comienzo de la Copa del Mundo de Rugby 2007.

“Podrás comprobar el entusiasmo de los aficionados franceses por el rugby. Hemos podido verlo durante nuestros entrenamientos, fue sorprendente. Ellos verdaderamente desean compartir nuestra pasión por el equipo de Francia. El partido en Marsella será un gran acontecimiento deportivo para todos los aficionados”.

La Copa del Mundo de Rugby 2007 será el tercer torneo para Ibañez, Pelous y el wing Christophe Dominici – sin olvidar que será el segundo para 11 miembros de la escuadra – y el experimentado trío espera borrar la desilusión por haber perdido la final de 1999 contra Australia.

La escuadra de Francia:

Forwards (17): Pieter de Villiers, Sylvain Marconnet, Olivier Milloud, Jean-Baptiste Poux, Raphael Ibañez, Sebastien Bruno, Dimitri Szarzewski, Sebastien Chabal, Fabien Pelous, Jerome Thion, Lionel Nallet, Serge Betsen, Julien Bonnaire, Imanol Harinordoquy, Thierry Dusautoir, Yannick Nyanga, Remy Martin.

Backs (13): Pierre Mignoni, Jean-Baptiste Elissalde, Frederic Michalak, David Skrela, Lionel Beauxis, Yannick Jauzion, Damien Traille, David Marty, Christophe Dominici, Cedric Heymans, Vincent Clerc, Aurelien Rougerie, Clement Poitrenaud.